No siempre somos conscientes de la trascendencia que una imagen puede alcanzar.
Este es el punto de partida de este proyecto, un tributo a mi padre apasionado de la fotografía.
A lo largo de su vida realizó muchísimas fotografías con su cámara Dacora Dignette fue documentando su realidad: familia, amigos... transformando momentos efímeros, cotidianos y neutros, en recuerdos muy especiales y perdurables.
Alcanzando mayor significado con su ausencia, pues la paradoja es que su vacío nos ha llenado de memoria.